Tuesday, January 18, 2011

Extractando la Máscara

Miércoles, 19 de enero 2011
 
Decir que la semana pasada ha sido fácil sería mentir. Ajustando los niveles de medicamento a una dosis que hace la vida vivible ha estado en la parte superior de la lista. Poco a poco he disminuido la dosis a una cantidad que, durante dos días, ahora ha aliviado la ansiedad y la inquietud general, aunque todavía está allí, principalmente la sensación de que todo lo que haga, es otra cosa que debería estar haciendo, se ha disminuido un poco.
 
Últimamente, he llegado a notar algo en mi comportamiento que ha cambiado y me ha causado mucha preocupación hasta hoy. Para más parece un asunto tan trivial y sin importancia, pero para mí, significa un gran paso adelante en mi curación.

Desde que comencé a preocuparme por mi apariencia y la cara que presento al mundo, he alisado mi cabello cual es naturalmente rizado. Esto se ha convertido últimamente en un esfuerzo gigantesco que me ha preocupado pues no tengo la energía para hacerlo más. Al principio lo asocie con depresión grave, excepto por el hecho de que no estoy deprimida. Hago todo lo posible para hacerlo y volver a empezar, pero parece una tarea tan enorme que me doy por vencida después de unos minutos.

Una hora atrás lo intenté de nuevo y no me atrevía a terminar lo que había comenzado y he decidido que mañana, cuando tengo que salir en público y ante el mundo que lo hare con el pelo rizado. La ansiedad que esto causó fue difícil de contener y así que hice todo lo posible para estar quieta y meditar sobre ella. Era difícil tranquilizar la mente que me decía que debería volver al baño y hacer lo que yo sabía que debería hacer, pero yo insistí con el silencio que yo sabía que eventualmente me llevaría a la verdad. Y al ratito llegó.. ..

Mientras estaba sentada me imagine verme con el pelo rizado y preguntando por qué ya no tenía la energía para hacer lo que yo había hecho por más de veinte años y  si se trataba de una fase de depresión que no había experimentado antes, de repente oí la palabra "Aceptación " y de repente me invadió una inmensa sensación de paz. De repente comprendí.
 
Hice un compromiso conmigo misma meses atrás que iba a desquitarme la máscara y no temer de ser "yo" y esto es parte de mi honor a ese compromiso. Ya no me quiero "cambiar" a mí misma por miedo a que no me acepten los demás. Después de todo, si no puedo aceptarme yo como soy, entonces nadie más lo hará. Pero sentada aquí sabiendo que he dado un gran salto en mi curación todavía siento un cierto temor que sólo será vencido al enfrentarlo.

No comments:

Post a Comment